Pues no...
Resulta que el sábado pasado el Alacrán y yo recibimos una llamada invitándonos al bar de una amiga... ya saben, a rezar el rosario y beber agua bendita y todas esas cosas lindas que se hacen en un recinto de ésta índole.
Peeeeero, la cosa no era tan secilla, ya que una de las invitadas era precisamente la ex del Alacrán. Aquella mujer que me hacía tan feliz con tan sólo pensar en ella... la que me regaló los 7 meses más deprimentes de mi vida entera junto con una cajita de antidepresivos. Obviamente me puse como león cuando me enteré...
Bada: No mames... cómo crees? es una mentada de madre que la inviten sabiendo que voy yo... que chinguen a su madre!!!
Alacrán: Erika, tienes que superarlo, yo no quiero nada de nada con ella ni ella conmigo; pero sí la quiero mucho y es una buena persona...
Bada: Pero es que carajo!!!
Alacrán: A ver... entonces dime... qué hacemos? No vamos... o le hablo para que ella no vaya...
Bada: No, no mames, pues si ya tuvieron el detallazo de invitarla, la pelada no voy a ser yo. Vamos... pero sólo por esta vez. No quiero verla en cada reunión como pinche piojo de lente...
Pues que el Alacrán le marca a la dueña del bar en discordia y le ha dicho... hasta de su madre... que si no pensó en mí, que si no se mezclan esas cosas... que si es una ogt... bla bla bla... pero al fin, nos arreglamos y nos fuimos.
Llegando al bar, nos llevamos la maravillosa sorpresa de que el resto de los invitados no habían llegado... y estaba Karla (la ex) con su recientemente adquirida pareja sentimental... Y NADIE MÁS!!!!
Bada: No, no mames... yo no me siento ahí, ve escogiendo otra mesa...
Alacrán: Erika bájale, esto no es mi culpa, ya no hagas pancho y siéntate...
Para no hacer el cuento largo, el chiste es que nos sentamos... y pues tuvimos que convivir. La recientemente adquirida pareja sentimental de Karla (a quien llamaremos F por cuestiones prácticas de anonimato) empezó a alivianar la situación, hasta que poco a poco fue llegando todo mundo... sus jetas de impacto eran magnánimas al verme sentada en la misma mesa que ella.
A eso de las 12:00 a.m. y después de
Sí se acercó a mí, pero lo demás nunca sucedió... sólamente empezó a hablar:
Karla: Wey, creo que tú y yo tenemos que hablar no?
No me dio tiempo de responder cuando ya estaba diciéndome mil madres, disculpándose por romperme la madre (emocionalmente hablando), por bajarme al Alacrán y así... el padre Alberto no hubiera tenido una confesión más larga de la que yo tuve ese día.
Mientras esto sucedía el Alacrán y F nos miraban con horror desde la barra... esperando un putazo inminente... el cuál jamás llegó; y en lugar de eso llegó un abrazo pseudoamistoso bastante chido... después del cual llegaron el resto de las personas que nos rodeaban incrédulas de la imágen recién presenciada.
Algunaamigapedaquenorecuerdo: Salud!!!!!!!!!!
Seguimos chupando alegremente... y chupando y chupando y chupando... hasta que lo próximo que recuerdo era tener cargando a Karla en una posición bastante comprometedora y a F tomando fotos por todo el bar...
En ese momento escuché algo que me crispó los nervios (existe la palabra crispó?)...
F: No mames... hago unos clamatos postpedacuracruda buenísimos...
Pero esa será otra historia...












































